Educación superior en México no está desarrollando competencias necesarias OCDE

 
Y los egresados que logran acceder a un trabajo, se insertan en ocupaciones que no se relacionan con su formación y competencias, alerta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Sumado a lo anterior, el estudio realizado por la OCDE, señala que la educación superior en nuestro país, no está cumpliendo la promesa de desarrollar las competencias necesarias para el trabajo, ni tampoco funge como una palanca para promover la innovación y el crecimiento económico.
 
De acuerdo al informe “Educación Superior en México: Relevancia y resultados del mercado laboral”, realizado por la OCDE, a solicitud de la Secretaría de Educación Pública (SEP), existen al menos cinco condiciones estructurales que explican el erróneo funcionamiento del sistema de educación superior:
 
  1. La concentración de estudiantes en pocas áreas de estudio y una baja matriculación en programas de alto valor agregado, como aquellos relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación.
  2. La ausencia de una visión que favorezca la participación del sector productivo en la definición de planes y programas de estudio.
  3. La inexistencia de un marco legal que regule la educación superior de forma integral y permita la articulación armónica de programas sectoriales gubernamentales en los ámbitos educativo, de empleo y económico.
  4. La incertidumbre en materia de evaluación de la calidad educativa, derivada de la fragmentación y complejidad de los mecanismos existentes.
  5. La escasa innovación en los métodos de enseñanza y el impulso de iniciativas que fomenten la apropiación de competencias relevantes.
La magnitud del reto descrito por la OCDE, advierte la necesidad de replantear estos aspectos de la educación superior, por lo que dicho informe centra sus recomendaciones en tres grupos:
 
  1. Alinear las competencias y las necesidades del mercado laboral, cerrando la brecha entre lo que se enseña en las aulas y lo que se requiere para el desarrollo, aumentando la participación sistematizada y periódica del sector productivo.
  2. Apoyar a los estudiantes para alcanzar el éxito en la educación superior y el mercado laboral. En este sentido, se requieren prácticas profesionales, becas, modelos duales y programas de emprendimiento. Además de un respaldo a la movilidad internacional, la internacionalización del currículum y la incorporación de indicadores de calidad en las evaluaciones del Sistema Nacional de Investigadores.
  3. Coordinar el sistema de educación superior para fortalecer la relevancia de sus resultados en el mercado laboral.