Modelo Mexicano de Educación Dual en pro de los jóvenes empresarios

El Modelo Mexicano de Educación Dual cristaliza la política pública en pro de los
jóvenes para abrirles el camino del crecimiento, desarrollo y preparación para
acceder a mejores empleos y con más remuneración, al obtener una especialidad
técnica.
Además de que garantiza a las empresas contar con elementos debidamente
capacitados para desarrollar actividades muy específicas en las áreas que
demandan, principalmente en técnicas de ingeniería, robótica, mecatrónica, en
máquinas y herramientas, entre 18 carreras que ya se desarrollan de manera
conjunta en el aula y en el centro de trabajo.
Coincidieron en señalar el presidente del Consejo Coordinador Empresarial
(CCE), Juan Pablo Castañón Castañón, y el Delegado para el Modelo Mexicano
de Formación Dual de la Confederación Patronal de la República Mexicana
(COPARMEX), Juan Carlos López Villarreal, en entrevista por separado con
Notimex.
Puntualizaron que con esta forma de capacitar a los jóvenes se les prepara para
enfrentar los retos de la Revolución Industrial 4.0 que tenemos en el siglo XXI, y
se perfilan para la formación de talentos que México necesita para ser un país
competitivo y colocarse en el escenario del crecimiento económico mundial.
El Modelo Mexicano de Formación Dual (MMFD) plantea la capacitación en la
empresa y en la escuela de los estudiantes de bachillerato tecnológico,
profesional técnico o profesional técnico bachiller de Instituciones Públicas de
Educación Media Superior (IPEMS).
Para lograr lo anterior, el gobierno mexicano, a través de la Secretaría de
Educación Pública (SEP), y con el apoyo de los empresarios, se contactó con los
gobierno de Alemania, en primera instancia, para implementar y adaptar este
modelo en nuestro país, posteriormente lo hizo con Suiza y, principalmente para el
nivel superior, se ha contacto con Francia.
Este MMFD surgió en el 2013, con un acuerdo que se firmó con la COPARMEX, y
después en el 2016, se signó otro acuerdo con el CCE, y la manera de cómo se
lleva a cabo es a partir del tercer semestre, con estudiantes de bachilleratos
técnicos como el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP),
y se incorporan a la empresa de acuerdo con un plan de formación
individualizado.
Los jóvenes alternan el aprendizaje en el aula y el lugar de trabajo durante un
mínimo de 1 y 2 años, de acuerdo con el tipo de carrera, de tal manera que el
estudiante desarrolla en la empresa actividades o tareas que corresponden al giro
de la misma.
Las actividades formativas del estudiante en el lugar de trabajo se desarrollan
sobre la base de un plan de rotación de puestos de aprendizaje, el cual contempla
los diferentes departamentos, áreas o puestos de trabajo de la empresa que estén
vinculados al plan curricular de las carreras en las que se forman los jóvenes.
Al concluir su formación, el estudiante adquiere el certificado, por parte de la SEP;
pero también tiene derecho a una prueba final en la que se evalúan sus
competencias para obtener una certificación externa avalada por el sector
empresarial.
El presidente del CCE, Juan Pablo Castañón, resaltó que es imprescindible darle
continuidad a este programa, porque los frutos están a la vista, la necesidad de
afrontar de manera competitiva por parte de las pequeñas, medianas y grandes
empresas, y los retos de un México abierto y competitivo en el mundo, requiere de
mayor talento.
“Un país del siglo XXI ya no se mide su riqueza a través de la cantidad y extensión
de recursos naturales que tiene, un país hoy se mide por la cantidad de talentos
que tiene, y por eso tenemos que formar estas habilidades laborales”.
Destacó que la misma Organización para el Comercio y Desarrollo Económico
(OCDE) recomienda a México lo anterior, además de que ha reconocido el
esfuerzo en materia de formación dual que se hace en nuestro país, por parte del
gobierno, sociedad, empresarios universidades, y creo que esto se ha tomado en
cuenta para la política pública actual y para el futuro.
Indicó que para el sector empresarial es muy importante que se desarrolle la
formación de habilidades laborales entre los jóvenes trabajadores en activo, tanto
de los jóvenes que están en las escuelas, preparatorias técnicas y en las propias
universidades e instituciones de Educación Superior.
“Hoy en día 44 por ciento de los empleadores, las empresas que buscan talentos,
afirman que es difícil encontrar talento con habilidades adecuadas de acuerdo a
los nuevos retos y necesidades que se tienen en las empresas para hacerlas
competitivas.
“Y por otro lado, el 43 por ciento reporta escasez de habilidades como un
obstáculo para contratar, es decir, encuentran jóvenes pero no tienen las
habilidades necesarias, pero también los jóvenes por su cuenta no se sienten
listos para integrarse al mercado laboral, entonces, esto significa que tenemos
que hacer un modelo de cuatro hélices donde esté la autoridad educativa, las
organizaciones empresariales, y la academia para poder generar estas
habilidades laborales que se tienen”, expresó.