Prevén en la UNAM que la próxima semana se defina relevo en rectoría

La ocasión más reciente en que un rector de la máxima casa de estudios fue relecto ocurrió en 2011, cuando estuvieron registrados cuatro aspirantes al cargo, quienes fueron entrevistados en dos días por la junta, que luego deliberó en privado en dos sesiones que sumaron seis horas de trabajo antes de optar por designar a José Narro Robles para un segundo y último periodo.

En el proceso actual, las entrevistas de los tres aspirantes empezarán el siguiente lunes; de acuerdo con diversos universitarios, se espera que la decisión sobre el nuevo rector o rectora se tome en un lapso semejante a como sucedió hace ocho años.

Directivos universitarios y académicos, que prefirieron no ser citados, señalaron que ante la Junta de Gobierno se han presentado diversos grupos de profesores, estudiantes, trabajadores y egresados, para expresar su apoyo tanto a Graue como a Angélica Cuéllar Vázquez, directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, y a Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Sociales.

Según las fuentes consultadas, si bien ha habido críticas a la gestión del actual rector, varios sectores han apoyado su candidatura, lo que podría facilitar su designación para un segundo y último cuatrienio, nombramiento que corresponde realizar de forma exclusiva a los 15 integrantes de la Junta de Gobierno de la UNAM.

El lunes, con el inicio de las entrevistas a los tres aspirantes, empezará la penúltima etapa del procedimiento de designación. En los procesos anteriores ha habido diferente número de candidatos que han sido entrevistados por la junta. Como norma, se ha platicado con dos cada día. Así, en 2011 fueron entrevistados cuatro aspirantes en dos días, y en 2015 a 10 en cinco jornadas. Por eso, de acuerdo con universitarios, se espera en el procedimiento actual que la fase de entrevistas que arranca el lunes concluya a más tardar a mediados de la semana.

Luego de eso los 15 integrantes de la Junta de Gobierno comenzarán las reuniones para analizar la actual situación de la universidad, los apoyos y opiniones expresadas por la comunidad como parte del proceso, los proyectos de los tres candidatos y lo expresado por cada uno en sus comparecencias. A partir de eso deliberarán sobre quién debe ser el rector o rectora para los próximos cuatro años.

Si hay consenso, la decisión podría tomarse en pocas horas, como cuando fue designado por segunda ocasión Narro Robles. Pero si los puntos de vista entre los integrantes de la junta no coinciden, las discusiones podrían prolongarse por días, como en 2015, cuando luego de cuatro jornadas de intensas sesiones se acordó designar a Graue.