La batalla por el planeta se puede ganar desde las aulas

La batalla por el planeta se puede ganar desde las aulas.

 “Es importante que se enseñe sobre medioambiente desde el colegio porque de ello depende nuestra supervivencia”. Con esta reflexión, varios expertos subrayan la importancia de incluir contenidos sobre sostenibilidad en los planes académicos.

 

Formas de impactar positivamente al medio ambiente

Y es que quienes se encargarán de afrontar y mitigar problemas tan graves como el cambio climático serán los 1.700 millones de personas que hoy están entre los 10 y 25 años en el mundo.

De hecho, ese liderazgo joven ya se inició. Greta Thunberg, la mundialmente famosa adolescente sueca de 16 años, y los millones de jóvenes que apoyan sus convocatorias en todo el planeta son un claro ejemplo de ello. Y vale la pena anotar que su preocupación por el cambio climático comenzó a los 11 años, cuando en su colegio un profesor mostró en clase un video sobre los efectos del cambio climático.

A primera vista, todo indica que los niños y adolescentes de esta época ya tienen ese chip incorporado, gracias a internet y a figuras públicas como Greta, y que su nivel de consciencia medioambiental está a años luz de las generaciones previas.

Pero las aulas tienen un importante rol que jugar a la hora de suministrar la información y las herramientas para una adecuada y cabal comprensión de los desafíos medioambientales que tiene la humanidad, lo que sin duda ayudará a que puedan ser enfrentados mucho mejor.

Gabriel Diago, director de innovación en el Gimnasio Los Caobos, no cree que la sostenibilidad deba ser vista como una materiaespecífica, sino abordarse de una manera más amplia.

“Si enfocamos el aprendizaje a cómo solucionar los problemas actuales y manejamos como proyectos interdisciplinarios pueden tener un impacto mucho mayor. Creo que se deben cambiar el objetivo y la metodología por los cuales se entrega el conocimiento”, dice Diago.

Jorge Quintero, director de sostenibilidad del Colegio Rochester, coincide y anota: “Tenemos un currículo diseñado sobre sostenibilidad y la idea es que los docentes lo trabajen por medio de diferentes actividades o proyectos, que deben durar un bimestre, un semestre e incluso todo el año. Proyectos que pueden abarcar diferentes temáticas y aprendizajes sobre sostenibilidad”.

La clave –subrayan todos los especialistas consultados por este diario– está en generar en los estudiantes competencias, habilidades y pensamiento crítico frente a las problemáticas de sostenibilidad, una estructura que está consagrada en la política nacional de educación ambiental y que se discute a escala internacional desde la Unesco.

Quienes se encargarán de afrontar y mitigar problemas tan graves como el cambio climático serán los 1.700 millones de personas que hoy están entre los 10 y 25 años en el mundo

Kenneth Ochoa Vargas, director del programa de Ingeniería Ambiental de la Universidad El Bosque, añade que en la actualidad existen dos modelos educativos sobre sostenibilidad en los colegios. “Por un lado, existen clases en donde los profesores parten de la teoría y después a la práctica, y otros lo hacen al contrario.

Pero lo clave es que los estudiantes conozcan casos de la vida real y desarrollen un pensamiento crítico aterrizado en un contexto local. Muchos niños en los colegios están viviendo situaciones en su entorno generadas por faltas a la sostenibilidad y lo que hacen es pensar en posibles soluciones, soluciones concretas, lo cual los involucra directamente en lo que realmente importa, que es comenzar a pensar en cómo cambiar las cosas”, plantea Ochoa.

EL TIEMPO habló con Brigitte Baptiste, una abanderada en el tema y quien recientemente se posesionó como rectora de la Universidad EAN, y explicó cuáles serían los principales temas que se deberían abordar en los procesos de enseñanza sobre sostenibilidad en el colegio. “Primero, hacer entender que la sostenibilidad no es una situación fija, sino que es una condición que cambia. Lo segundo es que la sostenibilidad se evalúa de acuerdo con unos parámetros. Y, por último, tener claro que no se puede construir sostenibilidad sin saber sobre ecología”, indica.

A lo que añade: “La noción de educación ambiental debe considerar las particularidades del entorno en el cual viven los estudiantes. La clase sirve para revisar y analizar las problemáticas, pero lo mejor sería sacar a los alumnos de las aulas para trabajar con las comunidades”, pues esa experiencia vivencial es muy concreta y potente.

Finalmente, el rol de los padres durante este proceso es importante. “En los primeros años, el niño se forma a través del ejemplo. Y si bien los procesos de formación escolar en primaria y bachillerato son importantes, no cabe duda de que la casa es esencial en la educación”, expone el docente de la U. del Bosque. Aunque hay que celebrar que hoy son los menores quienes están educando –y no pocas veces reprendiendo– a sus padres por su falta de conciencia medioambiental.