Educación, agente principal de cambio para la justicia social, dice funcionario UNESCO

Éstas, añadió, deben desarrollar procesos de enseñanza y aprendizaje justos, trabajo conjunto con la familia y la comunidad, reconocimiento y valoración de las diferencias e impulso a la democracia y la participación, confirmó el funcionario en el marco del Seminario Internacional sobre Equidad y Justicia en la Nueva Escuela Mexicana, celebrado en Ciudad de México.

El encuentro, organizado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Murillo advirtió que la equidad no es suficiente y es necesario trabajar, además, por la justicia social, para lo cual la participación es el elemento indispensable.

Y las escuelas, subrayó, dentro del sistema educativo son los sitios claves para trabajar en pro de la justicia social.

En su ponencia: "La escuela como espacio de construcción de equidad y justicia", habló sobre la forma en que la educación suele convertirse en reproductora de injusticias y legitimadora de desigualdades, cuando debiera ser un medio para el cambio social.

Por ello, expuso, la premisa es: si la escuela no se plantea explícitamente la consecución de una sociedad más justa, contribuirá a la reproducción de las injusticias sociales.

El también director de Estudios del Centro de Investigación y Documentación Educativa del Ministerio de Educación de España aclaró que no todas las escuelas son iguales ni se comportan igual, algunas contribuyen en mayor medida a la reproducción de las desigualdades, en tanto que otras impulsan la transformación social.

"La justicia implica la promoción del acceso y la equidad para asegurar la plena participación en la vida social, especialmente de aquellos que han sido sistemáticamente excluidos sobre la base de su etnia, edad, género, habilidad física o mental, educación, orientación sexual, situación socioeconómica u otras características del grupo de pertenencia", adujo Murillo.

Consideró que si la participación es asumida como la más elevada justicia de carácter político, entonces la educación debe ser entendida como un resorte para la justicia social, "desde la justicia social y en la justicia social".

Dijo que las escuelas deben llevar esa premisa al eje mismo de su transformación tanto en currículum, como en organización y cultura escolar.

En tanto, el titular de la SEP, Esteban Moctezuma Barragán, explicó que la Nueva Escuela Mexicana (NEM) se construirá día a día con la participación de las maestras, los maestros, los alumnos, los padres y madres de familia, así como por la sociedad en general; es decir, con el trabajo hombro con hombro de todos.

Agregó que la escuela hoy debe informar y formar, ya que se necesita educar mexicanas y mexicanos con base en valores, lo que se ha convertido en una necesidad de la sociedad mexicana, la cual también exige la corresponsabilidad de madres y padres de familia en la educación de sus hijos.

La Nueva Escuela Mexicana es el modelo educativo impulsado por el gobierno del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Un objetivo de la Nueva Escuela Mexicana es contar con un plan de estudios que promueva la perspectiva de género, el conocimiento de matemáticas, la lectura y la escritura, la literacidad, la historia, la geografía, el civismo, la filosofía, la tecnología, la innovación, las lenguas indígenas, las lenguas extranjeras, la educación física, el deporte, las artes, los estilos de vida saludables, la educación sexual y reproductiva y el cuidado al medio ambiente.