Investigadoras desarrollan pedagogía para niños y jóvenes hablantes de lenguas originarias

 

Al respecto, mencionan la falta de materiales educativos adecuados para la diversidad lingüística y cultural y señalan que la brecha digital crece en los centros educativos a los que asisten niños indígenas.

También han elaborado una serie de propuestas para realizar materiales educativos multimedia destinados a niños y jóvenes bilingües hablantes de esas lenguas, además de varios juegos de mesa.

De igual manera desarrollan proyectos interactivos como muñecos y objetos robóticos parlantes. A la fecha, cuentan con ejemplares de éstos en totonaco, náhuatl, wixárika, purépecha, maya yucateco y mixteco.

Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, que se celebra el 21 de febrero, y que 2019 fue proclamado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) Año Internacional de las Lenguas Indígenas, Villavicencio y Salgado destacan que su premisa es la integración de la lengua y la cultura.

‘‘El trabajo que realizamos es proponer innovación y unir el conocimiento de las ciencias humanas desde una perspectiva que considera a la lengua y la cultura implicadas forzosamente”, explican.

‘‘No hay lengua sin cultura, no hay cultura sin lengua y todo se debe abordar desde esa perspectiva. Nuestra propuesta es interdisciplinaria, aunada a las tecnologías de la información y la comunicación.

‘‘Llevar las lenguas indígenas a las tecnologías y viceversa. Es todo un concepto de innovación y como laboratorio proponemos prototipos, tipos primeros para la atención de uno de los grandes problemas en México: la educación de los niños y jóvenes en contextos de diversidad lingüística y cultural.”

Nacer en contextos de diversidad cultural

De acuerdo con Frida Villavicencio y Eva Salgado, ambas con doctorado en lingüística, al hablar de lenguas indígenas siempre se alude a su preservación, pero no a los hablantes por lo que la finalidad de su trabajo es contribuir al desarrollo pleno de éstos.

‘‘Son niños y jóvenes que nacen en contextos de diversidad cultural en la lengua materna de sus abuelos y padres; es la que ellos deberían asimilar como propia de manera completa y luego incorporar ya el español. Un objetivo es decir que preservemos la lengua, pero ésta es nada sin alguien que la hable”, sostienen.

‘‘Lo que hacemos tiene que ver con el derecho de los niños y jóvenes de culturas originarias a constituirse como seres humanos íntegros, aspecto para el cual el lenguaje es crucial”. Consideran que la metodología planteada coloca en el centro de la misma a los hablantes de las lenguas indígenas como expertos en éstas y su cultura.

‘‘Son ellos los que imaginan, idean los contenidos de los materiales y la interacción en ambientes reales de uso”, concluyen las investigadoras.